El panorama de contratación para 2026 arranca con una señal positiva: las empresas muestran una intención de contratación más alta que en años anteriores. Según una encuesta de Express Employment Professionals y The Harris Poll, dos tercios de los responsables de contratación en Estados Unidos planean aumentar dotación durante el primer semestre del año, el nivel más alto registrado por este estudio desde 2020. A simple vista, la lectura parece optimista. Pero debajo de esa mejora aparece una tensión cada vez más evidente: el mercado necesita talento, aunque no necesariamente encuentra el talento que requiere.

El principal freno no está hoy en la compensación, ni en los beneficios, ni siquiera en la disposición de las personas para trabajar ciertos horarios. El gran obstáculo está en las habilidades. Más de un tercio de las empresas reconoce tener vacantes abiertas que no logra cubrir, y la razón más repetida es que los postulantes no cuentan con experiencia relevante para el cargo. A eso se suma otra dificultad muy actual: muchas organizaciones todavía no saben evaluar bien competencias informales o autodidactas, justo en un momento en que gran parte del aprendizaje ocurre fuera de los caminos tradicionales. En otras palabras, el problema no es solo encontrar talento, sino reconocerlo correctamente.

La inteligencia artificial también está redefiniendo este escenario. El estudio identifica las complejidades asociadas a la IA como el desafío más mencionado de cara a 2026, por encima incluso de la competencia por talento. Además, entre las empresas que proyectan reducir personal, un 39% afirma que el mayor uso de tecnología influirá en esa decisión. Esto instala una paradoja muy concreta: mientras algunas áreas demandarán más personas y nuevas capacidades, otras enfrentarán automatización, rediseño de funciones o menor reposición de vacantes. La conversación ya no es si la IA impactará el empleo, sino qué perfiles estarán realmente preparados para convivir con ella y aportar valor en ese nuevo contexto.

Otro punto relevante es que las empresas parecen estar afinando su estrategia de talento. Se mantiene el interés por profesionales recién egresados, pero cae la intención de contratar estudiantes y jubilados, lo que sugiere una búsqueda más focalizada y menos expansiva. A la vez, aumenta la disposición a incorporar trabajadores temporales o por contrato, como fórmula para responder con mayor flexibilidad a un entorno económico todavía incierto. En ese marco, contratar ya no es solo llenar una vacante: es tomar decisiones más finas sobre agilidad, especialización y capacidad de adaptación.

La gran lección que deja este escenario es bastante clara: en 2026 no bastará con abrir procesos de selección y esperar buenos resultados. Las compañías que logren avanzar serán las que entiendan que el desafío está en cerrar brechas de habilidades, modernizar sus criterios de evaluación y conectar mejor la tecnología con el valor humano. Porque sí, la IA acelera procesos, pero todavía no reemplaza algo decisivo: el juicio, la adaptación y la capacidad de aprender rápido. Y ahí está, justamente, la nueva ventaja competitiva.

En HumanNet seguimos de cerca estas transformaciones para acercar información útil, actual y accionable a empresas y profesionales. Entender cómo evolucionan la contratación, las habilidades y la IA es clave para tomar mejores decisiones en gestión de talento, empleabilidad y desarrollo laboral. Desde nuestra experiencia, y junto a soluciones orientadas al reclutamiento, la atracción de talento y la formación para el trabajo, buscamos acompañar a las organizaciones en un mercado que ya cambió las reglas.

 

fuente del artículo:

Autor original: Ryan Golden Medio: HR Dive https://www.hrdive.com/news/2026-hiring-outlook-improves-skills-ai-hurdles/808955/

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